lunes, 24 de agosto de 2026

El 26 de agosto de 1936, los scouts echaron raíces en el Táchira


 

POR BERNARDO ZINGUER
CRONISTA DEL MOVIMIENTO SCOUT TACHIRENSE 

Al cumplirse este 26 de agosto noventa años de la fundación institucional del Movimiento Scout en el Táchira, conviene recordar que aquella implantación no obedeció a una improvisación, sino a un proceso que maduró durante casi dos décadas antes de concretarse en un acto público perfectamente fechado. Esa fecha, el 26 de agosto de 1936, quedó fijada por la propia prensa de la época y por la memoria institucional del escultismo tachirense. 

UN PROYECTO QUE QUEDÓ EN EL PAPEL 

Dieciocho años antes de aquella jornada, el diario Horizontes, en su edición del 2 de febrero de 1918, informaba que estaba «en la mente de varias personas de esta ciudad el hermoso proyecto de fundar la asociación de Boy Scouts tachirenses». La nota, que constituye la primera referencia hemerográfica al escultismo hallada en la región, describía con precisión la doctrina de Baden-Powell, mencionaba el funcionamiento del movimiento en Colombia desde 1913 y advertía que en el año anterior se había establecido en Maracaibo el primer cuerpo de Boy Scouts venezolanos, bajo la conducción del antiguo marino británico Walter Raleigh Duglass. Confiaba el redactor en que, con «ese centro de irradiación ya encendido en Maracaibo», resultaría sencillo dar calor a un cuerpo tachirense, e incluso anunciaba la próxima constitución de una junta promotora. Sin embargo, no hemos hallado dato alguno que evidencie actividades escultistas en el territorio tachirense durante aquellos años, de modo que aquel proyecto quedó reducido a una declaración de intenciones. 

LA GIRA DE OCCIDENTE 

El impulso definitivo llegó desde Caracas y por decisión del Estado. Cuando el capitán Santos María Rausseo, comisionado nacional scout, organizó la expedición que sería conocida como Gira de Occidente, contaba con el respaldo personal e institucional del presidente de la República, el tachirense Eleazar López Contreras, apoyo gestionado por los buenos oficios del doctor Enrique Tejera Guevara. Por esa vía el escultismo quedó incorporado al Programa de Febrero, el plan de acción gubernamental presentado el 21 de febrero de 1936 y publicado en la Gaceta Oficial N° 18886, como componente de las políticas educativas nacionales. La expedición partió con solemnidad. El 18 de agosto de 1936, según reseñó El Universal al día siguiente, trescientos scouts y rovers capitalinos marcharon hacia la catedral de Caracas, asistieron a la misa oficiada por monseñor Jesús María Pellín, capellán de los scouts, ofrendaron una corona floral ante la estatua del Libertador y fueron recibidos en Miraflores por López Contreras, quien les expresó su simpatía por «esta juventud a la cual mi espíritu acompañará en esta jira de efectivo acercamiento». Tras el trayecto marítimo en el vapor Zamora hasta Maracaibo, la delegación se dividió. Un contingente de cien exploradores tomó el 22 de agosto la vía fluvial hasta el puerto de Encontrados, siguió el día 24 por vía férrea hasta la Estación Táchira y, en autobús, alcanzó San Antonio del Táchira, donde acampó. El día 25 cruzaron a Cúcuta para encontrarse con los scouts colombianos, y el 26, luego de almorzar en Rubio, emprendieron la última etapa hacia la capital del estado. 

LA ENTRADA A SAN CRISTÓBAL 

A las cinco y veinte de la tarde del 26 de agosto de 1936, los boy scouts hicieron su entrada a San Cristóbal. Los recibieron en el parque Sucre el presidente del estado, doctor Manuel Antonio Pulido Méndez, el secretario general de gobierno Jorge Luciani, el jefe militar de la zona con sus ayudantes, una compañía del ejército acantonada en la plaza y un incontable número de ciudadanos. Autoridades civiles, militares y visitantes desfilaron después hasta la plaza Bolívar, donde, frente a la estatua del Libertador, entonaron el Himno Nacional y a continuación el Himno Scout, según registró el Diario Católico del 27 de agosto de 1936. Esa jornada quedaría consagrada como la fecha de fundación institucional del escultismo tachirense, tal como lo recordarían el diario Vanguardia el 26 de agosto de 1937 y el propio Diario Católico el 26 de agosto de 1941. El campamento se estableció en la plaza de Las Madres, más tarde plaza de la Libertad, situada al oeste del liceo Simón Bolívar y que para entonces era un barranco descampado. Al día siguiente, luego de una partida de béisbol disputada en su honor por los equipos locales Urdaneta y Bandera Roja, los cien exploradores desfilaron hasta el estadio Táchira y ofrecieron demostraciones de campismo. Fue allí donde el capitán Rausseo hizo entrega del pabellón al presidente del estado, quien a su vez lo depositó en manos de Carlos Emilio Álvarez Rangel, designado «presidente de los scouts en el Táchira», según reseñó el Diario Católico del 28 de agosto de 1936. Esa misma edición advertía que existía «gran expectación por parte de los jóvenes tachirenses para conformar aquí una fuerte seccional de scouts», que recibirían instrucción del teniente Amable Martínez. 

DE LA CEREMONIA A LA ORGANIZACIÓN 

Álvarez Rangel, joven de veintidós años, deportista, funcionario público y uno de los fundadores del club de fútbol de la ciudad, hijo del educador Rafael Álvarez Medina y de María Isolina Rangel, asumió la conducción del movimiento con la aceptación del pabellón nacional. Dos meses más tarde, el 25 de octubre de 1936, la directiva convocó a los representantes al acto de promesa en el cuartel general de los boy scouts, ubicado en la carrera Vigirima, actual quinta avenida, número 48. La consolidación se produjo con rapidez. Según el Diario Católico del 11 de agosto de 1937, funcionaban ya cuatro tropas en la capital: la Bolívar, dirigida por José Rafael Peralta; la La Salle, por Raúl Romero; la Mariscal Sucre, por Armando Mora; y la Guaicaipuro, por Luis Augusto Chiossone Terán. Entretanto, una reunión extraordinaria reseñada por El Pobre el 19 de febrero de 1937 llevó a la dirección regional al bachiller Marco Tulio Villamizar Moreno, monitor deportivo y antiguo dirigente de la Federación Deportiva del Táchira, en cuya gestión se incorporaron Mario Ramírez como instructor general y el presbítero Carlos Sánchez Espejo como capellán, con Carlos Eduardo Chiossone como colaborador inmediato. Las demás ramas siguieron el mismo ritmo. El clan de rovers Simón Rodríguez fue fundado y dirigido por Carlos Eduardo Chiossone Terán en 1936, mientras que la primera tropa femenina debió constituirse ese mismo año, pues un aviso de El Pobre del 25 de junio de 1937 menciona ya su reorganización y consigna entre sus fundadoras a Isabel Guerra como jefa de tropa, Aura María Soto como asistente, Antonia Vega como patrolíder y Gertrudis Méndez al frente de la Cruz Roja. La jauría de lobatos, unidad menor, fue la última en aparecer, a cargo del Cub-Master José Arcadio Maldonado en la Escuela Graduada Villafañe, según reseñó la revista Flor de Lis del 16 de febrero de 1940. 

LA IRRADIACIÓN HACIA LOS PUEBLOS 

Desde San Cristóbal el movimiento se extendió por la entidad, casi siempre mediante excursiones de la tropa matriz que dejaban tras de sí una patrulla en formación. El presbítero Ángel Ramón Parada Herrera fundó el 6 de mayo de 1938, en San Pedro del Río de Independencia, más conocido como Capacho Nuevo, la tropa scout Yocista, adscrita al Centro Cultural Yocista Monseñor Sanmiguel que él mismo había erigido el 17 de octubre de 1937, y para ello solicitó el apoyo de la Bolívar N° 1, que le asignó como instructor al Scout-Master Pablo A. Ramírez. Se trata del segundo grupo scout del cual poseemos referencia cierta en la región. Un año después, el 28 de mayo de 1939, y con motivo del día del Árbol, el bachiller Manuel Felipe Peralta implantó el escultismo en la escuela federal graduada Padre Maya de La Grita, jornada en la que los visitantes de la Bolívar N° 1 transmitieron por señalización de banderas un saludo «al laborioso y culto pueblo de La Grita», y en la que se organizó una patrulla del plantel destinada a convertirse en tropa. Hacia mediados de 1940 la Padre Maya contaba ya con su jauría de lobatos. Ese mismo año de 1939 hallamos escultismo en las tierras altas y en el eje del Torbes. De la tropa scout Sucre de Pregonero conservamos la referencia a una caminata cumplida en agosto de 1939 por su jefe de tropa Vicente Elías Garay, de veinte años, hijo de Darío Garay y Odila Molina, y por el scout de tercera clase Arbonio Rafael Pérez, de diecisiete, hijo de José Arbonio Pérez y Maximina Arellano, ambos nativos de aquella población. La existencia de una tropa en uno de los pueblos más apartados de la región permite suponer que para 1939 las agrupaciones eran bastante más numerosas de lo que la documentación conservada permite hoy acreditar. En Táriba, por su parte, funcionaba una tropa dirigida por Luis A. Quintero, mencionado expresamente en la memoria y cuenta del comisionado encargado de la entidad Aragua publicada en El Boy Scout, órgano oficial de la Federación de Boy Scouts de Venezuela, con ocasión de la gira Maracay–San Cristóbal–Cúcuta de agosto de 1939. Capacho Libertad, o Capacho Viejo, merece mención aparte por la figura del presbítero Rafael Ángel Eugenio Fuentes, el recordado Padre Eugenio, quien en sus memorias, tituladas Una pequeña historia, situó el nacimiento de los Boy Scouts de la parroquia el 17 de mayo de 1932. Cotejadas las edades de los muchachos y las referencias hemerográficas, y considerando que aquellas páginas se escribieron casi cuatro décadas después, concluimos que la fecha responde a un lapsus del autor, y que los scouts de Libertad debieron funcionar a partir de 1940 con la tropa Fray Juan de Aliaga, constituida luego de la excursión que los sancristobalenses realizaron a esa población el domingo 5 de noviembre de 1939. El acto de promesa de la tropa Pedro Urzúa se celebró el domingo 26 de abril de 1942, junto con el de la tropa Sucre de Táriba, bajo la presidencia del jefe de entidad, doctor Félix María Rivera Pérez, antiguo jefe de la Bolívar N° 1. De aquella tropa conservamos el testimonio del doctor José Antonio Osorio Colmenares, uno de sus fundadores, para quien los scouts del pueblo fueron «una disciplinada tropa que hacía excursiones y campamentos a las doce aldeas de nuestro Municipio, una cada mes», jornadas en las que se aprendía a narrar hechos históricos, a montar obras teatrales y a ejecutar danzas tradicionales. Observamos, en suma, que aquella tarde de agosto de 1936 no fue una celebración aislada, sino el punto de partida de una obra educativa que en menos de seis años había alcanzado a San Cristóbal, Capacho Nuevo, La Grita, Pregonero, Táriba y Capacho Viejo, y que llevaría a un explorador tachirense hasta el Quinto Jamboree Mundial celebrado en Holanda en 1937. Noventa años después, la fecha conserva su condición de asiento documental para cuantos hemos vestido el uniforme en esta región. 

¡FELIZ 90° ANIVERSARIO PARA MIS HERMANOS SCOUTS TACHIRENSES! 

Fotografía del campamento scout en la «Plaza las Madres». Revista Élite, 26 de septiembre de 1936, p. 42. (con retoques digitales)

domingo, 23 de agosto de 2026

Campamento para la juventud - Enero/Febrero 1986 - Nro. 181

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Nro. 181

Revista Campamento, para la juventud Año XXV número 181 de Enero(febrero de 1986, órgano oficial de la Asociación de Scouts de Venezuela.

A destacar

Sesiones fijas
  • ¡Hola, Lobato!
  • Para tí, Scout
  • Para Rovers

Artículos
  • Juventud y tiempo libre
  • Vigencia de los movimientos juveniles en Venezuela
  • Aborígenes

Este número incluía como separata el Informe anual 1985, "Escultismo educación para la paz"


Contribución de
Tomás Salazar
Región Falcón

miércoles, 19 de agosto de 2026

La LXI Asamblea Nacional Scout


Artículo publicado en el Diario Católico (San Cristóbal, Edo. Táchira) el 29 de noviembre de 1974 informando que se en el presente día se inaugurará la LXI Asamblea Nacional Scout. El reportaje da un resumen de la labor scout desarrollada en el Estado Táchira y detalles de las actividades a llevarse a cabo para dar inicio formal a la asamblea.


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Otras muestras del Museo relacionadas con esta actividad:
Contribución de
Scouter Leonardo Maldonado
Corte de Honor Nacional

sábado, 15 de agosto de 2026

Revista El Explorador - Agosto 1938 - Año II - Nro. 16

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Año II - Nro. 16

Órgano de la Federación de Boy Scouts de Venezuela
(hoy Asociación de Scouts de Venezuela)

A destacar:
  • La Gran Sabana.Tierra nuestra
  • Banden Powell
  • Roverismo


jueves, 13 de agosto de 2026

Block de notas Seminario ¿Para qué el Escultismo?¿Para quien el Escultismo?


Block de notas del Seminario ¿Para qué el Escultismo?¿Para quien el Escultismo?, para responder una solicitud de la Organización Mundial Movimiento Scout a las Organizaciones Nacionales para un estudio particular en búsqueda de actualizar el texto de la Misión del Movimiento Scout.

Los participantes en del Seminario en Venezuela, fueron los miembros del Nacional Scout, las Comisiones Nacionales y los Comisionados Regionales y se celebró en el estado Carabobo, entre el 16 y 18 de enero de 1998

Colaboración de
Museo Scout Luis Esteban Palacios

martes, 11 de agosto de 2026

Japan sends mission to study Boy Scout Sistem of America

Reportaje publicado en el Diario The New York Herald (New York, USA) el 4 de noviembre de 1917, sobre los scouts fuera del territorio estadounidense, en la cual relata como Walter Raleigh Douglss inicia sus labores como primer adulto scout transformándose el el primer scoutmaster del escultismo venezolano y reorganiza el cuerpo de Boy Scouts de Maracaibo, luego de los pasos iniciales dados por el Ramón Ocando Pérez al fundar "The Maracaibo Boy Scout Club"
 
 
La traducción de la nota reza:
(se resalta la sección del reportaje referida a Venezuela)
 
Pie de la fotografía
"Acampando cerca del lago de Maracaibo. Sentados al frente están el jefe de los scouts, el corneta y los dos ordenanzas."

JAPÓN ENVÍA MISIÓN PARA ESTUDIAR EL SISTEMA DE BOY SCOUTS DE AMÉRICA

Doce educadores de Nippon, ahora en Japón, presentarán un informe detallado a Tokio. Japón cuenta con una excelente tropa de Boy Scouts. Cómo un electricista de la Marina británica inició el movimiento Scout en Venezuela y cómo un Scout ruso ganó la "Insignia del Valor". 

Un impulso fundamental para la expansión del movimiento Scout en todo el mundo surgirá del estudio de doce educadores japoneses que residen actualmente en esta ciudad. El propósito de la visita de la delegación es investigar los sistemas escolares estadounidenses y las actividades de los Scouts de América. Se presentará un informe completo del programa Scout a las autoridades gubernamentales en Tokio en un plazo de dos meses.

Mientras la Comisión Imperial Japonesa estuvo en esta ciudad, dos funcionarios de la embajada de Washington se dedicaron a inspeccionar el trabajo en la sede nacional de los Boy Scouts. Cuando la misión regresó a Japón, contaba con un informe completo de los resultados alcanzados por el movimiento en este país. El resultado es el envío de una delegación de instructores para aprender todos los detalles de la organización y el trabajo práctico de los muchachos, de modo que este pueda replicarse idénticamente en Japón.

Ya existe en Japón una notable tropa de Boy Scouts que se dedica principalmente a largas caminatas por caminos poco transitados. Su experiencia en la organización de comidas es bastante similar a la de los Scouts estadounidenses. 

Además de estas salidas, se practica el trabajo habitual de los Scouts, que es lo que más les gusta a los chicos, como el rastreo mediante señales grabadas en los caminos o escritas con tiza, en postes de telégrafo, vallas y árboles; hacer fuego sin cerillas; señales con banderas, y todo tipo de juegos como voleibol, béisbol, saltos y carreras.

Si no se les da con demasiada frecuencia, les gusta recibir pedidos inusuales que requieren una decisión rápida y pronta acción. ellos sienten el beneficio de la formación que reciben. A veces se le dice a un niño que vaya a la oficina de correos y ver cuando el próximo correo sale para América y en qué barco. Al primer niño se le ordena ir primero a pararse en una calle determinada y observar qué tipos de frutas están ahora a la venta. Al segundo niño se les ordena ir a cierta calle, esquina y observe cuántos coches eléctricos pasan por ese punto en cinco minutos. ellos también disfrutar de la formación en la estimación de todo tipo de distancias, como las medidas de una habitación, la longitud de un puente, el ancho de un río, la altura de un árbol, o el área de un campo. Muchos de los chicos pueden estimarlo al ojo dentro del quince por ciento de exactitud.

Hace mucho tiempo, el movimiento Scout se extendió al Transvaal, y uno recuerda las extraordinarias hazañas de la primera tropa de Ophirton; la segunda tropa de Roodefoorde, la primera tropa de New Modder, la tercera tropa de Pretria, la tercera tropa de Lobatos de Bennoi, etc. 

En Maracaibo, Venezuela, el escultismo ha progresado enormemente. La historia de cómo los muchachos de Maracaibo buscaron un jefe de tropa y pusieron en marcha el movimiento es interesante. El jefe de tropa Walter R. Douglass, fundador del movimiento en Venezuela, era electricista en la marina británica y trabajaba en el principal centro comercial de Maracaibo cuando los muchachos le pidieron que se convirtiera en jefe de tropa. El Sr. Douglass lo relata así:
- Los chicos buscaban liderazgo. 
Era una tarde calurosa y yo estaba echando una siesta. —Sí, unos muchachos lo están buscando, señor. —¿Muchachos? Bueno, que pasen —y aparecieron siete cabezas de muchachos—. Maestro, hemos venido a verlo porque queremos establecer una sociedad de escultismo en esta ciudad y nos gustaría contar con su ayuda. —Claro que sí, los ayudaré, pero díganme cómo, porque no sé mucho sobre el juego. —Usted será nuestro instructor. Traduzca para nosotros varias partes de este libro y haremos lo que nos ordene. 

“El libro se llamaba 'Escultismo para muchachos'. Fue la primera vez que conocí al General Baden Powell era su autor. "Está bien, pero tú necesitas hacer mucho ejercicio si quieres convertirse en scouts. Déjame ver, alinearse, espaciado. Y después de haberlos espaciado en el pasillo, a cuatro pasos de distancia, comencé los ejercicios de preparación que me enseñaron mientras era aprendiz al servicio de H. B. M. Repasamos los ocho ejercicios y observé que se tomaban las cosas con alegría. Está bien, vuelvan mañana y yo decidiré sobre el plan. 

Leí el libro y me sorprendió enormemente descubrir que lo que había aprendido en casa en mi juventud, en las obras de teatro de los chicos, era algo que con el tiempo tendría más influencia en las sociedades futuras que cualquier otra cosa, ya que contribuye más a la moralización de la juventud que cualquier otra cosa que se haya inventado para moralizar a la humanidad. Me convertí en un ferviente defensor del escultismo. Cuando los chicos vinieron al día siguiente, les di una charla sobre el escultismo. 

¿Cuántos de ustedes fuman? Cuatro; y yo, cinco. Bueno, si queremos ser Scouts, debemos dejar este hábito tonto.

En cuanto a mí, ¡fuera mi pipa! ¡Por mi honor, no volveré a fumar! Decidimos ir de excursión el primer domingo. El domingo siguiente, a las cinco de la mañana, oí que alguien golpeaba la puerta. —¿Quién anda ahí? ¡Ah, sí, los futuros Scouts! Me levanté, me vestí a toda prisa y corrí a nuestro punto de encuentro, que estaba en la Plaza Bolívar. Veintidós chicos estaban juntos alrededor de la estatua del gran Simón Bolívar.

¡Formad!. Había olvidado que no sabían formarse ni marchar, pero pronto logré que formaran una sola columna, y grité: ¡Adelante, a paso ligero, marchad! y a buen ritmo recorrimos cuatro millas fuera de la ciudad. 

Lo primero que hicimos al llegar fue construir cabañas. Un grupo se encargó de cocinar y el resto recibió instrucción en señales con semáforos, en nudos y en disciplina. Después de cenar, formé las patrullas; cada tropa de treinta y dos Scouts se dividía generalmente en cuatro patrullas. Decidí el uniforme, adopté una bandera y le di un nombre a la tropa. Al día siguiente, regresamos a la ciudad al mismo ritmo que la habíamos dejado.

Estuve cansado toda la semana, pero más entusiasmado que nunca. Pasé la semana haciendo preparativos para que la siguiente excursión fuera aún más fructífera que la primera. Me encontré con todo tipo de obstáculos. La mayoría de los chicos pertenecían a las familias más ricas, y por lo tanto, habían sido criados con todas las comodidades y no se esforzaban por trabajar ni por hacer mucho. Además, todos eran un poco fanfarrones. Iban de excursión con armas y disparaban al aire constantemente. Vi que esto no podíamos permitirnos si queríamos tener éxito. 

El sábado siguiente salimos de la ciudad a las dos de la tarde hacia un campamento cercano. Tan pronto como los Scouts llegaron al campamento, comencé a desarmarlos. Les prohibí portar armas y les di una severa reprimenda sobre los peligros de esta práctica.

Esa noche, más de cincuenta muchachos dormían plácidamente bajo las estrellas. Estaba encantado con el éxito. A la mañana siguiente, los entrené a fondo hasta que comprendieron todo sobre la marcha y las patrullas. El entusiasmo no decayó. Continuó hasta que, muy pronto, tuvimos una corneta y casi todos los muchachos entendieron el espíritu del escultismo. 

Tras algunas excursiones, se formó un comité de cien caballeros. Ahora tenemos un gran edificio como sede, otras ciudades están empezando a reclutar tropas, todos ven nuestra organización como algo muy importante y empiezan a comprender lo que significa el escultismo. 

Era la primera vez que la gente de aquí oía hablar del escultismo. Al principio, el movimiento tuvo toda clase de enemigos. Algunos pensaban que era una institución militar que intentaba reclutar soldados, y otros creían que intentaba apartar a los chicos de la fe católica romana, pero cuando vieron que los llevaba a misa y que el propio obispo y varios sacerdotes influyentes pertenecían a nuestro comité, no volvieron a decir nada sobre mi herejía. Otros, los más ignorantes, pensaban que era un espía enviado por el gobierno inglés, pero la mayoría de los enemigos son los incultos y los que simplemente ven en la asociación Scout una amenaza para los vicios inmorales.

Conozco a un fabricante de cigarrillos que ha proferido toda clase de calumnias contra mí y la organización Scout, y, peor aún, varios maestros que parecen estar celosos de la influencia que tengo sobre los chicos de esta ciudad. Pero a pesar de todo, estamos creciendo y superaremos cualquier obstáculo hasta que el mejor cuerpo de Scouts de Sudamérica se establezca aquí en Maracaibo.

La insignia del coraje.

Feodor Kulich, un joven explorador ruso de doce años acaba de ganar la Insignia al Valor, otorgada a quienes resultan heridos al realizar un acto de valentía. La obtuvo al salvar de la muerte a Iván Korovin, un soldado siberiano. Feodor pertenecía a una tropa de exploradores que avanzó a las primeras líneas del frente para servir al ejército ruso en los recientes combates. Los exploradores trabajaban detrás de las nuevas líneas rusas, pero aún en la zona de intensos bombardeos. 

Feodor Kulich encontró al soldado siberiano Korovin con un agujero de un proyectil. Él tenía casi dos días sin comida ni agua. El niño hizo el primer viaje a Korovin, bajo intenso fuego cuando fue atraído por el movimiento del brazo del hombre sobre el borde del cráter. El pequeño Feodor, aunque el fuego apenas había cesado, hizo un segundo viaje al refugio provisional de Korovin, llevando comida, agua y vendas. El siberiano herido no podía caminar. Así que Feodor emprendió el regreso en busca de ayuda.

Recibió un disparo en el hombro izquierdo, pero con la mano derecha el muchacho sujetó con fuerza un rollo de vendaje contra la herida y regresó con dificultad al hospital de campaña.

Allí, después de que le vendaran el hombro, insistió en guiar a los camilleros hasta el lado de Korovin. El valiente ejemplo de Feodor inspiró a las tropas de aquel frente, y la noticia se extendió hasta el cuartel general del distrito e incluso hasta Petrogrado. 

Y Korovin, listo para reincorporarse a las filas, permaneció junto a Feodor mientras que la Insignia al Valor entregada a los heridos de Rusia se colocaba en el Boy Scout.

Si bien el escultismo aún no se ha extendido mucho en China, hay tropas chinas muy activas en Estados Unidos. La Tropa N.º 50, de Manhattan, ha sido vista en público en numerosas ocasiones, y su valentía al entrar al campamento el pasado abril mientras la nieve cazaba alrededor de sus tiendas es bien recordada. 

La destacada tropa china de Boston, la número 34, visitó recientemente Lowell y ofreció una exhibición de señales en el día de campo anual de las tropas de Lowell. Esta tropa china es uno de los mejores cuerpos de señales entre las tropas Scout de Massachusetts.

El Boy Scout chino más destacado de Estados Unidos vive en Washington, D. C., en el número 207 de Hillyer Place, Noroeste. Se trata de Tsu Kwang Kwan, hijo del presidente del Ferrocarril Pekín y Klingon, y estudiante de la Universidad George Washington. Tsu Kwang Kwan ha recibido diecisiete insignias de mérito, tras aprobar las pruebas de atletismo, carpintería, artesanía, electricidad, extinción de incendios, primeros auxilios, primeros auxilios para animales, desarrollo físico, interpretación, salvamento, tiro, orientación, salud personal, salud pública, estudios académicos y natación.

Como consecuencia de su destacada trayectoria en todas estas ramas, ha recibido dos de los más altos honores: las insignias que significan que es Scout de por vida y la Estrella Scout.

Contribución de 
Investigación y digitalización Scouter Luigi Minichini Valero 
Grupo San Sebastián - Dtto Pedro Henríquez Amado - Reg Zulia
Traducción Scouter Carlos Uzcátegui Petit
Dirigente Grupo Scout Paramaconi - Distrito Guaicaipuro - Reg. Miranda